Arturo
Prat: La vida de un héroe
Arturo Prat Chacón, nació en la Hacienda
de San Agustín de Puñual, cerca de Ninhue, en la Provincia de Ñuble, el día 3 de abril
de 1848. Era hijo de Pedro Agustín Prat Barril y María de la Luz Rosario Chacón
Barrios.
En 1858, debido a algunos problemas económicos de la familia,
viajó a Valparaíso para vivir bajo la tutela de su tío Jacinto Chacón y ese mismo año
ingresó a la Escuela Naval.
En 1864, consiguió el grado de guardiamarina y fue asignado a la
Esmeralda. Al año siguiente participó en el combate de Papudo, donde la corbeta
"Esmeralda" capturó a la nave española "Covadonga". En 1867 fue
ascendido a Teniente y solicitó licencia para estudiar leyes en la Universidad de Chile.
Se graduó de abogado en 1878. Tres años antes de recibirse contrajo matrimonio con
Carmela Carvajal Briones.
En 1878, fue enviado en una misión confidencial a Buenos Aires y
Montevideo, en los momentos en que el país tenía problemas fronterizos con Argentina.
Poco antes de iniciarse la Guerra del Pacífico, cuando ya contaba con el grado de
Capitán de Corbeta, fue nombrado asesor naval del Ministro de Guerra don Rafael Sotomayor
y juntos se embarcaron rumbo al norte en el blindado Blanco Encalada, el 2 de abril de
1879. Tres días más tarde, Chile le declaró la guerra a Perú y Bolivia. Cuando ya se
encontraban en su destino, el Ministro lo envió a Santiago para organizar el
aprovisionamiento de la Escuadra.
Regresó al norte en mayo de 1879, y el Almirante Williams le
encomendó la misión de bloquear el puerto de Iquique, después que la escuadra zarpara
rumbo a El Callao. El 21 de mayo de 1879, Prat se cubrió de gloria durante el célebre
Combate Naval de Iquique, como capitán de la fragata Esmeralda. En medio de aquél
Combate abordó al monitor peruano y murío sobre su cubierta. Así, su gesto y sacrificio
heróico, como también el de su tripulación y oficialidad estimularon enérgicamente el
sentimiento nacional e hicieron emerger poderosamente el patriotismo en la población. Su
gesto heróico se recuerda hasta nuestros días y nos llena de orgullo.