Click acá para ir directamente al contenido
Usted está en:
Viernes 22 de mayo de 2020

Servicio Hidrográfico y Oceanográfico de la Armada

SHOA: lecciones tras el terremoto de 1960

Tras el mega terremoto y tsunami ocurrido el 22 de mayo de 1960, el Servicio Hidrográfico y Oceanográfico de la Armada asumió la responsabilidad de organizar, dirigir y controlar un Sistema que sirviera para alertar a la población frente a eventuales Tsunamis.


Imprimir artículo A- A+

El día 22 de mayo se cumplen 60 años del mega Terremoto de Magnitud 9.5 Mw, el que a la fecha continúa siendo el evento de mayor Magnitud registrado instrumentalmente en la historia mundial. Este sismo generó un Tsunami que azotó la zona centro-sur del país, causando graves daños entre Concepción y Chiloé, siendo las ciudades más afectadas Valdivia, Puerto Montt, Ancud, Castro y Corral. Cabe señalar, que el día anterior, 21 de mayo, ocurrió un gran terremoto Magnitud 8.1 Mw con epicentro en Concepción que produjo una pequeña alteración en los mareógrafos de Talcahuano y Valparaíso, ocasionando un Tsunami menor que no produjo mayores daños.

Años previos a los mencionados eventos, el Departamento de Navegación e Hidrografía (DNH) de la Armada, actual Servicio Hidrográfico y Oceanográfico de la Armada (SHOA), a través de los integrantes de la Sección de Batitermografía, efectuaron diversas gestiones para que Chile fuese incorporado al Sistema Internacional de Alarma de Tsunamis del Pacífico, cuyo centro se ubica en Hawaii, lo que ocurrió el año 1959. Cabe destacar que Chile fue el primer país que se sumó a los Estados Unidos de América para integrar este organismo técnico internacional.

En cumplimiento a sus obligaciones como parte del Sistema, el antiguo DNH efectuaba mensualmente ensayos de comunicaciones con el Observatorio Magnético de Honolulú, razón por la cual, para el Terremoto y posterior Tsunami en 1960, su personal estaba entrenado y listo para enviar el aviso de alarma de Tsunami. Post evento se remitió a Hawaii la recopilación de los datos obtenidos por las Autoridades Marítimas; los pilotos de buques mercantes, los lugareños y los fareros de las zonas afectadas. Estos datos fueron de gran utilidad para efectuar una descripción completa sobre los efectos de un Tsunami de esa envergadura.

El Oceanógrafo Hellmuth Sievers Czischke, quien fuera entre los años 1958 y 1977 el Jefe de la Sección de Batitermografía (actual Departamento de Oceanografía) señaló “Ese 22 de mayo posterior al Terremoto comencé a buscar información radial para saber más detalles, pero se habían cortado todas las comunicaciones con el Sur. Logré dar con una emisora donde el locutor informó que un radioaficionado relataba cómo la costa era barrida por grandes olas, pero sin indicar lugar. Eso me bastó para tomar el teléfono y contactarme desde mi casa con la Compañía All América Cable y dictar el mensaje de alerta a Estados Unidos tras el Terremoto de Valdivia, para que lo trasmitieran de inmediato. En esa época los avisos viajaban por cable submarino y demoraban entre una y dos horas en arribar a destino, pero el objetivo era el mismo que hoy: avisar la posibilidad de ocurrencia de Tsunamis.”

Consecuencia de este Terremoto y Maremoto, y aprovechando las instalaciones mareográficas y sistemas de comunicaciones navales y marítimas existentes, al SHOA se le asignó la responsabilidad de organizar, dirigir y controlar un Sistema que sirviera para alertar a la población frente a eventuales Tsunamis. Esta responsabilidad quedó oficializada en el Decreto Supremo N°26 de enero de 1966, que designó al Servicio como el representante oficial de Chile ante el Sistema Internacional de Alarma de Tsunamis del Pacífico y a cargo del Sistema Nacional de Alarma de Maremotos (SNAM), con la finalidad de difundir a la Autoridades Navales, Marítimas y Civiles la posibilidad de ocurrencia de Tsunamis en las Costas de Chile.

El SNAM es producto de la gestión, persistencia, compromiso y trabajo, de muchas personas que durante estos más de 60 años han aportado con su investigación y estudio para tener un sistema robusto y redundante, donde la capacitación de su personal, la mantención y actualización de los procesos con altos estándares tecnológicos, permiten al SHOA disponer de una moderna Sala de Operaciones principal y dos alternativas, que se encuentran en operación 24/7 todos los días del año, listas a difundir oportunamente a las Autoridades una posible amenaza de Tsunami.

Para conocer más sobre el Sistema Nacional Alarma Maremotos, las clasificaciones y definiciones utilizadas, la señalética, las Cartas de Inundación por Tsunamis (CITSU) disponibles y descarga de textos educativos como “El maremoto del 22 de mayo de 1960 en las Costas de Chile”, entre otros temas, puede acceder a www.snamchile.cl